Cirugías de

Avanzada

TOA es el único centro de cirugía oftalmológica en nuestro país, que cuenta con la última tecnología y técnicos altamente especializados, para llevar a cabo cirugías e intervenciones de manera cómoda y segura tanto para el paciente como para el oftalmólogo.

 

¿Qué es una catarata?

Es una zona opaca en el cristalino del ojo. Un cristalino normal como su nombre lo indica, es transparente, permite que la luz pase hasta la retina y es el lente que nos permite enfocar. Una catarata impide la entrada libre de la luz y a medida que se opacifica, la persona va teniendo cada vez mayores dificultades para ver.

 

La catarata forma parte del proceso normal de envejecimiento. Aproximadamente el 50% de las personas entre 65 y 75 años y el 70% de las personas mayores de 75 años tienen catarata. En general aparece en ambos ojos simultáneamente, sin embargo, un ojo puede tener menos visión que el otro debido a que pueden evolucionar con diferente densidad.

 

¿Cuáles son los Síntomas de una Catarata?

• Visión borrosa, nublada, empañada

• Cambios en la visión del color

• Dificultad para conducir en la noche por deslumbramiento con las luces

• Más deslumbramiento en el sol

• Frecuentes cambios de prescripción de anteojos

• Visión con doble imagen

• Mejoría de la visión de cerca.

 

¿Cómo se trata una catarata?

Al comienzo puede ser suficiente un cambio de anteojos, mejor iluminación para leer, o el uso de lentes magnificadores.

 

Tener una catarata no implica cirugía inmediata; con algunas excepciones, puede ser operada cuando el paciente se sienta incómodo debido a su visión disminuida. El tratamiento quirúrgico consiste en retirar el cristalino opaco y reemplazarlo por un lente artificial.

Sólo un reducido número de personas requiere de la cirugía, por lo que usted junto con su médico Oftalmólogo decidirán cuándo ésta es necesaria. Hay excepciones como las enfermedades del Vítreo y de la Retina que requieren de la cirugía para poder ser tratadas.

¿Puedo decidir si me hago la cirugía o no?

Su médico no puede tomar la decisión por usted, pero hablar con él le puede ayudar a tomar una decisión. La mayoría de las personas pueden tomarse mucho tiempo para decidir sobre la cirugía. Exceder los plazos razonables no es aconsejable.

 Observe las molestias visuales que tiene, y consúltelas con su médico• Necesito manejar mi automóvil, pero me deslumbro mucho con el sol o con las luces de otros automoviles.
• No veo bien para hacer las cosas rutinarias en mi casa.
• No veo bien para hacer las cosas que me gustan (Ej.: jugar cartas leer, ver TV., coser, salir con los amigos).
• Tengo miedo de caerme o de golpearme al caminar .
• Debido a mi catarata, he perdido mi independencia.
• Mis anteojos no me ayudan a ver lo suficiente.
• Me molesta mucho mi visión.

 

¿Qué debo saber sobre la Cirugía de la Catarata?

Los pacientes no requieren pasar la noche en la Clínica. La anestesia es con gotas y no se pinchan los brazos ni las manos. Después de la cirugía de catarata puede retomar sus actividades habituales a excepción de sumergirse en piscinas por dos semanas. Va requerir colocarse gotas antibióticas profilácticas y antiinflamatorios por 15 días (una gota en el ojo operado cada 2 o 4 horas).

CIRUGÍA REFRACTIVA

 

¿Qué es y cómo actúa la cirugía refractiva?

 

Hablamos de cirugía refractiva cuando modificamos la graduación de un ojo utilizando láseres, lentes intraoculares o maniobras instrumentales mediante una intervención quirúrgica. Su objetivo básico es eliminar la dependencia de una corrección óptica que limita la funcionalidad de las personas.  

 

Por lo general estas operaciones se realizan en defectos estabilizados y bajo anestesia tópica, es decir, con gotas anestésicas y de forma ambulatoria. Se pueden realizar de forma bilateral, es decir, los dos ojos en la misma sesión o bien en días diferentes.

Según el defecto de graduación que queramos corregir podemos actuar de tres formas:

  • Modificando la forma de la córnea mediante LÁSER.

  • Añadiendo un tercer sistema de lentes al ojo mediante la implantación de unos LENTES INTRAOCULARES.

  • Cambiando el cristalino por una lente artificial de otra potencia, lo que conocemos como FACO REFRACTIVA.

  • Combinaciones de las anteriores.

 

¿Qué es la retina y el vítreo?

La retina es la capa que recubre el interior del globo ocular. Está formada por tejido nervioso cuya función es convertir los estímulos visuales en señales eléctricas. Éstas se transmiten a través del nervio óptico hasta el cerebro, donde son procesadas e interpretadas permitiendo lo que conocemos como la visión. En contacto con la retina y rellenando el interior del globo ocular se encuentra un líquido gelatinoso y transparente llamado humor vítreo.    

 

El buen estado e integridad de ambas estructuras son indispensables para el correcto funcionamiento del sistema visual.

¿Cuándo puede ser necesaria la cirugía de la retina?

Existen múltiples patologías de la retina y/o del vítreo que pueden ser causa de una pérdida de visión y requerir un tratamiento quirúrgico. Entre las más frecuentes destacan el desprendimiento de retina, patologías de la mácula como los agujeros maculares y las membranas epirretinianas, la hemorragia vítrea (siendo la retinopatía diabética la causa más frecuente), la inflamación intraocular severa o los traumatismos.

¿Cómo es una operación de retina?

El procedimiento quirúrgico utilizado en estos casos se denomina vitrectomía. Se trata de una técnica de microcirugía, que consiste en acceder al interior del globo ocular mediante unas pequeñas incisiones realizadas en la pared ocular (esclera). A través de estas incisiones podemos introducir una gran variedad de instrumentos que nos permiten extraer el humor vítreo, acceder a la retina y llevar a cabo todas las maniobras necesarias en cada caso.    

 

Al final de la cirugía, el vítreo que ha sido extraído debe ser reemplazado por otro material que, dependiendo de la patología que estemos tratando, consistirá en una solución salina balanceada, gas o aceite de silicona. 

 

En ocasiones, en el postoperatorio, el paciente deberá cumplir una serie de posiciones de la cabeza que ayudarán a la correcta recuperación de su patología retiniana. Un destacado avance en los últimos años ha sido la incorporación de técnicas de cirugía por microincisiones que no precisan puntos de sutura. Esta técnica tiene la gran ventaja de ser menos agresiva para el ojo y con un postoperatorio mucho más confortable para el paciente, con menor inflamación, con una más rápida recuperación y con excelentes resultados.

 

CIRUGÍA DE

GLAUCOMA

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma se define como una enfermedad del nervio óptico irreversible que puede deberse a varias causas y cuyo factor de riesgo más importante es la presión intraocular (PIO) elevada. La importancia de esta enfermedad se pone de manifiesto en cuanto supone la segunda causa de ceguera en los países desarrollados.  

 

Hablamos de glaucoma cuando constatamos que el nervio óptico está afectado (éste actúa como conductor de la información desde el ojo hasta el cerebro). Por otro lado, la hipertensión ocular ocurre cuando únicamente la PIO está elevada.

 

La PIO está determinada por la velocidad de producción del humor acuoso (líquido responsable del tono ocular), y por la resistencia y dificultad en su drenaje. Existe una gran variedad de tipos de glaucoma, aunque en términos generales lo podemos clasificar según su origen (primario o secundario) y según la amplitud angular (ángulo abierto o cerrado).

Síntomas

Dado que la mayoría de los pacientes afectados de glaucoma no suelen tener síntomas hasta entrar en fases avanzadas de la enfermedad, y teniendo en cuenta la irreversibilidad de los daños, es de vital importancia diagnosticar la enfermedad en su fase más temprana.  

 

Los factores predisponentes son: edad mayor de 40 años, antecedentes familiares, miopía, diabetes, hipertensión arterial o enfermedades cardiovasculares, entre otros.

Tratamiento

La mayoría de tratamientos del glaucoma van encaminados a aumentar el drenaje y en algunos casos disminuir la producción de humor acuoso.

 

Los pilares de tratamientos son tres, de menos a más invasivos:

 

Médico-Farmacológicos: mediante colirios, que deben ser aplicados una, dos o tres veces al día. En casos muy concretos pueden administrarse comprimidos.

 

Láser: es un tratamiento muy seguro y de carácter ambulatorio. Existen tres modalidades. La iridotomía láser para los glaucomas de ángulo estrecho o cerrado, La trabeculoplastia láser, para tratar glaucomas de ángulo abierto según su fase evolutiva y la edad del paciente, su tratamiento suele ser por corto plazo. Y, finalmente, la ciclofotocoagulación transescleral diodo con láser micropulsado, enfocada a tratar los procesos ciliares, productores de humor acuoso, TOA fue el primero centro en utilizar y comprar el laser micropulsado del país, actualmente se considera la forma de elección para el tratamiento del glaucoma refractario al tratamiento con gotas o para pacientes que quieran disminuir o suspender el uso de gotas.

 

Quirúrgico: Las dos técnicas más comunes son la cirugía filtrante protegida y la esclerectomía no perforante. Como tercera opción existen implantes de válvulas. Estas técnicas favorecen la filtración del humor acuoso, estos métodos están reservados cada vez más para casos excepcionales ya que el láser micropulsado ha sustituido estas técnicas, que igualmente realizamos.

Prevención

El glaucoma es una enfermedad crónica que requiere revisiones continuas y el buen cumplimiento del tratamiento es indispensable para un eficaz control de la enfermedad. Al ser una enfermedad en sus fases iniciales asintomática, el diagnóstico precoz es el mejor aliado para poder controlar la evolución.

 

Los Glaucomas primarios pueden tener una base genética, que puede o no manifestarse. Por ello se aconseja un control muy exhaustivo a los hijos de padres con glaucoma. Además, en aquellos pacientes con factores predisponentes se recomiendan revisiones oftalmológicas anuales.

Contamos con herramientas suficientes que a prima facie impediría la ceguera por glaucoma, sin embargo esta patología se encuentra en el primer o segundo lugar en lo que a causas de ceguera se refiere, siendo el diagnóstico precoz la variable más importante.